Plaza Brasil


La plaza Brasil ocupa desde hace un poco más de un siglo los terrenos que fueran parte de los patios del convento de la congregación de la Preciosa Sangre y otros terrenos que estaban a la venta. Las hermanas donaron una parte y el municipio compró lo demás. La plaza comenzó a levantarse entre las calles Compañía, Brasil, Huérfanos y Fontecilla, la actual Maturana.


Oficialmente existe desde febrero de 1906 y se convirtió rápidamente en un lugar de encuentro de los habitantes del nuevo barrio y los visitantes. Un teatro, la cercanía de una iglesia y el amplio espacio para pasear, para jugar y conversar la convirtieron en un lugar de acogida.


La avenida Brasil se construyó sobre el antiguo callejón de Negrete, que era la antigua Cañada de Diego García de Cáceres, una vieja acequia que regaba las chacras ultra Alameda. Fue abovedado y llegó hasta la Alameda hacia 1888. El barrio comenzó a vivir cuando ya no se construían nuevos palacios en la Alameda pero se mantenían vigentes y competían con nuevos vecinos como el Instituto Pedagógico y su Liceo de Aplicación. En las calles Ricardo Cummings y Cienfuegos las casonas palaciegas mantuvieron su impronta conservadora. La plaza está rodeada de casa amplias, algunas de ellas refaccionadas, con mucha vida. La novena Compañía del Cuerpo de Bomberos, varios centros culturales, como el Galpón Víctor Jara, el Taller El Sol, varios centros educacionales y cafés y bares.


Unos coloridos juegos infantiles de Federica Matta invitan a los niños a perderse entre ellos y a sus padres a conversar y compartir con los vecinos. La plaza sigue siendo un centro de actividades sociales, culturales y políticas en el barrio.